domingo, 2 de marzo de 2014

No sé que título poner



Quería seguir montando los escritos restantes de la serie sobre las Guerra Económicas, pero no me dejan. Prometo que con el próximo las retomaré. Mi anterior escrito parece que lastimó algunas delicadas pieles y debo hacerles algunas aclaratorias para que se les restablezca la normalidad dérmica.

No sé tampoco porque existen personas que sin razón te agreden brutalmente de cualquier forma y manera y responden como vestales ofendidas cuando se les toca, aunque sea tangencialmente, sus tabues, miedos, falsas concepciones; o, dicho de otra manera, sus saboreadas alienaciones. Se ofenden cuando se les llama por lo que son. Hay una larga lista de conceptos revoloteando en las vacías mentes de muchos que provienen, indudablemente, de los lavados cerebrales y posteriores inoculaciones auspiciadas por esos que todos sabemos quienes son, incluyéndolos a ellos mismos, pero que, no quieren o no se atreven a reconocer.

Señores ultra sensibles, en mi anterior escrito NO ATAQUÉ AL PUEBLO DE LOS EU. El pueblo es una cosa y el sistema politico-económico-financiero-militar imperante allá es otra cosa. Sin temor a errar mucho, si me atrevo a afirmar que uno de los pueblos del mundo más ignorante sobre lo que su sistema de gobierno hace en el mundo es el pueblo de EU. Mi experiencia personal es que las veces que hablé con muchos de ellos sobre esos temas se quedaron sorprendidos, boquiabiertos e incrédulos, no tenían ni la más remota idea sobre esos temas. No encontré en años ni uno solo que hubiera oído hablar sobre el episodio del Maine que “desencadenó” la guerra para apoderarse de Cuba, ni sobre las más de cien intervenciones gringas en latinoamérica a lo largo del Siglo XX.

La mayoría del pueblo de los EU está integrado por personas naive, es decir, practicamente inocentes antes que desinformados sobre las barbaridades que su “sistema” (prefiero llamarlo sistema antes que gobierno) hace, no solo por fuera sino por dentro de su país mismo. Para ellos, sus intereses son otros porque así los han inducido a vivir. Durante años solo leí una pequeñísima nota periodística cuando uno de sus boxeadores perdió ante un venezolano, y jamás podré olvidar a mi profesor de Ecuaciones Diferenciales, un PhD, Doctor en Matemáticas, quien me preguntó si en latinoamérica hablaban “LATÍN”. Tengo, o tuve (han muerto algunos), muchos buenos amigos en ese país y admiro muchas de sus cualidades; pero, una cosa son las personas, otra la sociedad en general y algo completamente distinto el sistema que los gobierna y pretende dominar al mundo entero.

Es el sistema de gobierno lo que critico y a lo que me opongo. Ese sistema ha enviado a las personas a destruir o causar daño haciéndoles creer que van a defender la libertad; pero, ¿cual libertad? La libertad de los grupos de poder imperialista a seguir jodiendo a los demás.

Sobre este tema se ha escrito mucho. Demasiado diría yo, por expertos, por personas más documentadas que saben mucho más que yo. Sería bueno que ustedes también se informaran para que se despojen de tantos falsos conceptos e ideas que tienen que llegan, inclusive, casi a divinizarlos.

Les parece muy fuerte que cité palabras de Hugo Chávez mandándolos al carajo. Pues, sépanlo, no solo ha sido él el único en hacerlo. Esa expresión la han repetido durante casi 200 años en todo el mundo y se origino durante la guerra, o mejor dicho, agresión contra México en 1846 cuando le robaron más de la mitad de su territorio y los mexicanos de entonces, haciendo alusión al color de los uniformes de sus invasores, les gritaban Green (verde) go home, vete a casa. Green se pronuncia grin más la palabra go, cacofónicamente suena GRINGO. Esa es la versión suave, pero, además, existe la otra, Green go to hell, verde vete al infierno, o, casi lo mismo en castizo, vete al carajo.

Les confieso de frente que el día que publicamente Chávez les dijo Vayanse al carajo, gringos de mierda, me alegré y lloré porque desde niño soñé con el día cuando un Presidente nuestro, macho de verdad, con los cojones negros y rayados, les dijera de frente, en alta, clara e inteligible voz, lo que tantos decíamos sin consecuencia alguna.

No me escriban los dermidelicados protozoarios sobre este tema porque no les responderé. Ah, otra cosa, los llamo protozoarios, aunque esos sabrosos animalitos no tienen la culpa de sus ridículos modos de proceder saboreando la ignorancia, porque no tienen en sus cabezas, ergo sus cavidades encefálicas, materia gris sino ocre igual que todos ustedes.

¿Todavía no entienden? Busquen cualquier chavista de barrio que les explique. Finalmente, busquen algo provechoso que hacer, dejen a los demás vivir en paz y váyanse ya al mismísimo carajo. Acompañen a los gringos.


¡INDEPENDENCIA Y PATRIA SOCIALISTA! 
¡VIVIREMOS Y VENCEREMOS! 
¡CHÁVEZ VIVE Y VIVE! ¡LA PATRIA SIGUE Y SIGUE!

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