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jueves, 12 de junio de 2014

Las vueltas de la historia



Los acontecimientos históricos, grandes o pequeños, aparentemente poco o mucho importantes no surgen de la nada, no nacen por generación espontánea sino que se derivan de otros acontecimientos que pueden ser lejanos o cercanos en tiempo y distancia. Si escudriñamos en uno cualquiera de nuestra época y tratamos de desentrañar su posible origen tal vez nos sorprenderíamos al comprobar que sus orígenes fueron extrañamente muy lejanos.

Daré un ejemplo. La llamada bíblica Ley del Talión tiene su origen en tiempos remotísimos y fue derogada por Jesús de Nazaret hace unos 2000 años, pero sigue incidiendo en muchos acontecimientos de nuestra actual época. Muchos afirman que la historia también es cíclica y se repite en lugares insospechados o, lo que es lo mismo, las vueltas que da la historia nos pueden dejar sumamente sorprendidos. Y más aún nos dejan cuando reaparecen hechos que se creían sepultados en el tiempo en los lugares geográficos más insospechados.

El Himno Nacional de la República Bolivariana de Venezuela se afirma obra de Vicente Salias (letra) y Juan José Landaeta (música). No es rigurosamente cierto. El himno surgió del pueblo y lo cantaba el pueblo desde antes del tiempo que se acepta como el de los magnos acontecimientos que dieron origen a la definitiva independencia; es decir, el 19 de Abril de 1810 y el 5 de Julio de 1811.

Existe documentación histórica donde está el registro que el pueblo canta coplas anunciando el absurdo de la independencia, tal como lo afirma el Regidor Vicente Basadre en memorial dirigido al Rey de España fechado en 1806. Dicen algunos historiadores que se llegaron a conocer más de 80 coplas de inspiración popular y la labor de Salias fue recuperarlas e incluirlas según lo que él consideró su calidad poética. Salias se encargó de transcribir al pentagrama y hacer los arreglos orquestales según los cánones de la música llamada culta. Por otra parte, el himno oficial ha sufrido modificaciones a lo largo del tiempo y solo vino a ser decretado oficialmente como himno nacional bajo el gobierno de Antonio Guzmán Blanco en 1883, cuando se conmemoraba el centenario del nacimiento de Simón Bolívar, el Libertador.

La última copla del Himno, el oficial, dice así:

Unida con lazos que el cielo formó,
la América toda existe en nación,
y si el despotismo levanta la voz
seguid el ejemplo que Caracas dio.

Como se puede facilmente observar, el espíritu y el concepto de Patria Grande subyacía en el alma del pueblo venezolano para esa época, y el llamamiento a seguir el ejemplo de Caracas es una exhortación a los demás pueblos de nuestra América a iniciar y seguir la lucha que tuvo su primera expresión precisamente en Caracas.

Algún lector que ha llegado hasta este párrafo puede preguntar con la mayor naturalidad a que vuelta de la historia quiero referirme.

Es tan solo una especulación o una conjetura, tal vez una corazonada y quizás un fuerte deseo.

Jamás llegué a pensar que la exhortación que el pueblo venezolano hacía con sus cantos populares a sus hermanos de Nuestra América llegaría a - ¿imaginan donde? - a la mismísima España doscientos años después. ¡¿Inaudito?! España siguiendo el ejemplo que Caracas dió.

Los venezolanos de entonces repudiaron a su rey. Con sus luchas posteriores eliminaron todos los privilegios de casta, origen, sangre, etc. Se hicieron CIUDADANOS y dejaron de ser súbditos, vasallos. Muchos españoles de ahora están haciendo exactamente lo mismo. Adelante españoles, los animo a dejar de ser súbditos, vasallos cuanto antes y convertirse en ciudadanos.

En aquella época, nuestros antepasados lucharon y lograron construir una República donde todos los ciudadanos DEBEN SER IGUALES ante la ley. Nadie es más que otro ni menos que nadie. Quedaron abolidos para siempre los privilegios y los títulos nobiliarios Bolívar, en su maravilloso discurso ante el Congreso de Angostura en 1819, afirmó y dejó para la posteridad frases que se han consubstanciado con el alma misma del pueblo venezolano:

Los Ciudadanos de Venezuela gozan todos por la Constitución, intérprete de la Naturaleza, de una perfecta igualdad política.... el principio fundamental de nuestro sistema, depende inmediata y exclusivamente de la igualdad establecida y practicada en Venezuela. Que los hombres nacen todos con derechos iguales a los bienes de la sociedad, está sancionado por la pluralidad de los sabios; como también lo está, que todos los hombres nacen igualmente aptos a la obtención de todos los rangos; pues todos deben practicar la virtud y no todos la practican; todos deben ser valerosos, y todos no lo son, todos deben poseer talentos, y todos no los poseen. De aquí viene las distinción efectiva que se observa entre los individuos de la sociedad más liberalmente establecida. Si el principio de la igualdad política es generalmente reconocido, no lo es menos el de la desigualdad física y moral. La naturaleza hace a los hombres desiguales, en genio, temperamento, fuerzas y caracteres. Las leyes corrigen esa diferencia porque colocan al individuo en la sociedad para que la educación, la industria, las artes, los servicios, las virtudes, le den una igualdad ficticia, propiamente llamada política y social. Es una inspiración eminentemente benéfica, la reunión de todas las clases en un estado, en que la diversidad se multiplicaba en razón de la propagación de la especie. ¡Cuantos celos, rivalidades y odios se han evitado!

Camaradas de España, un sudaca los estimula a implantar la igualdad y el primer paso sería deslastrarse de esa anacrónica institución antinatura, antihistórica llamada monarquía (en minúsculas en señal de asco y repudio) Un sudaca los anima a la lucha, al combate frontal, cantándoles la última estrofa del Himno Nacional de la República Bolivariana de Venezuela:

...seguid el ejemplo que Caracas dio.


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sábado, 26 de abril de 2014

La pestilencia de la derecha



Las cloacas mediáticas de la oligarquía burguesa no informan ni forman opinión; mienten y deforman la percepción de quienes se tragan sus mentiras elaboradas a propósito para envenenar conciencias y subconciencias. Hay muchos que se tragan, inclusive de manera gustosa, esos excrementos que producen muchas enfermedades psicológicas, y no me digan exagerado porque eso está clinicamente probado. Esos medios obedecen única y exclusivamente los lineamientos y órdenes del gran capital y su único fin consiste en alienar.

De idéntica manera actúan los politicastros de la derecha retrógrada lacaya del imperialismo. Jamás dicen una verdad. A veces se vuelven muy hábiles manipulando y maquillando el lenguaje para intentar hacernos tragar sus embustes que ni siquiera son de ellos, les ordenan que los digan y les llegan ya elaborados, inclusive con pauta y cadencia. Entre medios y politicastros presentan bodrios ejemplares de un “Mundo al revés”, y que Galeano me perdone por meterlo en este basurero.

Entré al basurero precedente y lo califico así porque me da asco la pestilencia de la derecha y sus medios porque un amigo, inocentemente, me preguntó cuando se acabarían los ataques de la derecha al legitimísimo Gobierno Revolucionario Socialista de la República Bolivariana de Venezuela.

Mi respuesta no lo dejó satisfecho porque fue un rotundo NUNCA. Es más le agregué que pasarían quinientos años de revolución y ellos continuarían insistiendo en dar golpes de estado para tumbar nuestro gobierno, y digo nuestro porque es simplemente el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. No para ninguna burguesía apátrida parasitaria rentista esquilmadora terrorista mercenaria y mil porquerías más.

Mi amigo me repreguntó entonces cual era mi razonamiento para dar como respuesta la palabra NUNCA. No importa el tiempo transcurrido, las sucesivas derrotas, los millones de dólares gastados inutilmente. Ellos, tercos y contumaces, seguirán perdiendo su tiempo (que se les agotará algún día) pero no lamentan ni les importa perder su dinero porque tienen todo el dinero del mundo. Increíble pero cierto, en este “negocio” no actúan como capitalistas que solo invierten en aventuras que les produzcan ganancias, cuanto más grandes y más rápido.

Entonces, ¿por qué continúan después de tantas pérdidas de tiempo y dinero? Esta respuesta es más sencilla, por falso orgullo. No aceptan ni aceptarán jamás, ni siquiera a regañadientes, que un hombre llano y sencillo del pueblo sea Jefe de Estado y de Gobierno. Para ellos tiene que ser uno de ellos, un oligarca capitalista burgués y no admiten ninguna otra solución (Lean mi artículo más leído de este blog, “La capacidad de razonar.” http://juanpedrotorres.blogspot.com/2011/01/la-capacidad-para-razonar.html

Ellos no admiten que el tesoro y la riqueza nacional sea distribuida equitativamente entre todos los pobladores y que aquellos que menos tienen, en justicia, reciban más. Ellos quieren toda esa riqueza para ellos y los demás que recojan migas que se caen de la mesa del permanente banquete o se mueran de hambre.

Y en cuanto a los medios, no hay argumentación diferente. Son apenas un arma más de las que se valen los oligarcas burgueses capitalistas hambreadores para someter a los pueblos; solo que, los pueblos están despertando y algunos de ellos en el planeta se los están sacudiendo. Los medios seguirán poniendo en práctica todas sus artimañas y toda su maldad y, de hecho, logrará alienar algunos cuantos pero el tiempo de los eternos dominantes comienza a llegar a su fin y, volviendo a los medios, cada día tendrán menos audiencia o lectores porque hay una verdad bíblica, corta pero muy profunda, palabra de Jesús, quien dijo “La verdad os hará libres.” (Juan 8; 32) La némesis de los medios será su propia mentira porque no saben hacer otra cosa que meter embustes.

Los pueblos han comenzado a descubrir quienes los engañan y los desechan, pero también han aprendido a comunicarse VERDADES para destruirles el macabro jueguito. Parafraseando en contrario la palabra de Jesús podemos decir entonces “La mentira os hará esclavos” y eso es, precisamente, lo que los pueblos sabios del planeta se han propuesto, liberarse de los embusteros y sepultarlos vivos en el basurero de la historia. El tiempo de los pueblos libres es anunciado por clarines de victoria que se oyen en todo el planeta. Una nueva era llega a la humanidad que nos acerca al Reino de Dios, pero no es el viejo reino en el cielo donde nadie, supuestamente, sufre; sino aquí, aquí en la propia tierra donde serán saciados los hambrientos y los sedientos, los enfermos encontrarán salud, los pobres serán redimidos, los ignorantes serán enseñados y los sufrientes serán consolados.

¡¿Que no es posible?! Claro que lo es, ya se empiezan a ver frutos reales que vaticinan mejores cosas en futuros próximos, cosas tangibles, cosas palpables. ¿No me creen? Entonces, yo los interrogo en orden aleatorio, ¿como se llama eso que permite reducir el hambre de la población, la desnutrición casi a cero y que más del 98% de las personas coma más de 3 veces al día, que la ingesta de proteínas se haya triplicado y que la talla de los niños haya aumentado significativamente, por lo que la FAO concedió al país un reconocimiento por ser el que más ha hecho para erradicar el hambre en todo el planeta? ¿Como se llama eso que garantiza la escolaridad al 100% de los niños y que el país sea ya el segundo en Latinoamérica y cuarto en el mundo en matrícula universitaria? ¿Que los padres de los niños en edad escolar no gasten un centavo en libros ni en otros útiles escolares y que, además, le den computadoras a los estudiantes? ¿Y que el 100% de la población tenga acceso a salud de calidad total, exámenes, medicamentos y otros sin costo alguno? ¿Y esa divina locura que el ocio creativo y la sana recreación tenga tiempo libre garantizado porque es un DERECHO HUMANO? ..... Y podría hacer cien preguntas más.

Para que no se rompan la cabeza en otras latitudes distantes pensando que estoy hablando de utopías, les digo que son utopias realizadas y en proceso de crecimiento y mejora en la REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA, y la razón de que así sea es que nos hemos sacudido, apenas un poquito – por ahora - la dictadura del capital y que, además, los oligarcas burgueses mercenarios asesinos hambreadores vendepatria lacayos del imperialismo ¡¡¡NO VOLVERÁN!!!


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sábado, 2 de noviembre de 2013

“Estados democráticos más avanzados”



Amigas(os) lectoras(es), si se llegan a tomar la molestia de revisar todos mis escritos anteriores, observarán a simple vista que es la primera vez que pongo comillas a un título. Y lo hago porque quiero resaltar la expresión “Estados democráticos más avanzados”.

No, no crean que estoy desvariando. Esa antojadiza expresión estoy cansado de leerla en “enjundiosos” escritos por sesudos analistas y, también, estoy cansado de oírla a tipos cabeza hueca que con estudiada pose pseudoacadémica y engolada voz pontifican al referirse, ambos grupos, a la democracia venezolana.

Cuando escriben, o hablan, argumentan que nuestro sistema está lejos de compararse y, mucho menos, igualarse a “Estados democráticos más avanzados”; pero lo que siempre les ha fallado es el otro referente de toda comparación. ¿Con cuál otro sistema implantado en otra parte del planeta nos compararan? Siempre omiten esa parte.

Aunque no les hago el menor caso a todo cuanto escriben, o hablan, me pareció hasta algo cómico para rellenar un par de cuartillas.

Esos desvergonzados tipejos cuyas cavidades encefálicas están llenas de materia color ocre y no gris precisamente; en sus mentes, presumiendo generosamente que tengan algo, ¿con qué país nos comparan? Descarto a priori que lo hagan con Ecuador o Bolivia. Esos países pareciera que no existen.

Sus países paradigmáticos son los EEUU, Reino Unido, España, Francia y otros del mal llamado primer mundo donde, casualmente, en estos tiempos que corren, están cercenando a sus ciudadanos, vasallos o súbditos todos los derechos adquiridos sometiéndolos a hambre y miseria mientras un grupito de privilegiados se enriquece inmoralmente; o sea, están haciendo a sus propios habitantes (observen que ex profeso no digo ciudadanos) exactamente lo mismo que antes, cuando las circunstancias los favorecieron en el pasado, descaradamente hicieron a los pueblos que colonizaron, aparte de los inmensos genocidios por todos conocidos.

Cuando se hace una comparación es como poner en ambos platillos de una balanza los elementos que componen cada uno de los casos a comparar y, según el peso específico de cada uno de ellos, la balanza se inclinará hacia uno de los lados. Invitados a comparar algunos de los componentes de la democracia venezolana con la de los EEUU. Comencemos por la Constitución, punto de partida, origen de todo estado democrático. Primera consideración: ¿Quiénes la redactaron aquí y allá?

Aquí, el pueblo soberano conjuntamente con los miembros de la soberanísima Asamblea Nacional Constituyente; miembros elegidos por el pueblo de la República de Venezuela en libérrimas elecciones. A posteriori, ese mismo pueblo la aprobó en referéndum por amplísima mayoría y uno de los primeros y emblemáticos cambios fue el nuevo nombre de República Bolivariana de Venezuela. De paso, existen mecanismos constitucionales para hacer reformas y o enmiendas que deben también ser aprobados por el pueblo mediante referéndum. Allá, la escribió, hace más de 200 años, un “selecto” grupo de fanáticos clasistas, racistas de terratenientes comerciantes que vieron sus intereses crematísticos amenazados por sus colonizadores británicos. No sé si aún estará vigente – tampoco me voy a molestar en averiguarlo – la disposición que establece que un negro libre vale la quinta parte de un blanco y, por supuesto, se les niega todo derecho y la esclavitud se mantuvo hasta que financieramente no les interesó más. A los esclavos había que proveerles sus necesidades básicas – un costo monetario – mientras que a los trabajadores se les pagaría un pírrico salario que jamás alcanzaría ni siquiera para comer completo, con lo que aseguraron mano de obra más barata en las peores y más inhumanas condiciones.

Aquí, los candidatos a gobernantes son postulados por el pueblo a los partidos políticos, e inclusive existe la figura de la autopostulación, éstos van a elecciones libres y el pueblo los escoge mediante el voto en elecciones de primer grado. Allá, limitándonos al Presidente, este lo escogen previamente los grandes grupos fácticos de poder y se lo imponen al pueblo que supuestamente los elige en elecciones de tercer grado. Adicionalmente, para ser candidato a cualquier cargo es necesario ser rico, millonario o tener respaldo económico suficiente por parte de grandes intereses para sufragar el carnaval electoral. Se usan las más refinadas técnicas promocionales, publicitarias, manipulación de masas, engaño descarado, mentiras y toda una serie de artificios psicológicos para literalmente vender los candidatos a la población tal como se hace una engañosa campaña de ventas de un jabón, una licuadora, un automóvil o cualquier otro artículo de consumo. Si no me creen lean un artículo escrito en inglés titulado The selling of the president http://scotterb.wordpress.com/2008/08/08/the-selling-of-the-president/ y o busquen el libro “Como se vende un presidente” por Joe McGinniss.

Pero vayamos a ciertos resultados. Todos los tratadistas están de acuerdo que se gobierna una sociedad con la idea de obtener el bien común. Entiendo que el bien común es el mayor bienestar posible de toda la sociedad; es decir, de todos y cada una de los ciudadanos. Ese concepto lleva implícita la repartición equitativa de la riqueza nacional entre todos sus habitantes. Para ello, Perogrullo dixit, la política debe dirigir, orientar o como se le llame, la economía para que los bienes producidos; es decir, la riqueza nacional sea para satisfacer las necesidades sociales (alimentación, salud, educación, vivienda, servicios esenciales, ambiente sano, ocio creativo, etc.)

No voy a perder tiempo comparando entre aquí y allá. Solo mencionaré que aquí, año tras año, se reduce el Índice de Ginnis (mide la igualdad o desigualdad social) mientras que allá el 1% es cada día descaradamente más rico que el 99%.  La diferencia salta a la vista. Para abreviar los remitiré a mis anteriores escritos  en http://juanpedrotorres.blogspot.com/search?q=La+riqueza+de+las+naciones

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miércoles, 28 de agosto de 2013

Ser algo mejores

Hay un viejo cuento, fábula o como quiera que lo llamemos que brevemente narra la menuda historia de un hombre que intentó cambiar su país, y no pudo. Redujo sus metas y aspiraciones y se dijo a sí mismo que intentaría cambiar su estado, y no pudo. Continuó sucesivamente reduciéndolas e intentó cambiar entonces su municipio, su ciudad, su barrio y su cuadra, y tampoco pudo. Después de todos esos intentos y perdido inútilmente tanto tiempo, las redujo aún más, se dijo a sí mismo que intentaría cambiar su familia y, como imaginarán sin dificultad, tampoco pudo.

Ultimamente está intentando cambiarse a sí mismo.

La moraleja, según algunos, es fácil de deducir: para cambiar cualquier cosa es preciso cambiarnos a nosotros mismos; eso sí, siendo como dice la canción que canta Silvio Rodríguez “un tilín mejores”. No aspiremos a ser mucho mejores porque simplemente no lo lograremos, seamos tan solo un poquito mejores; persistamos, seamos un poquitín más con cada intento, y así lograremos, tal vez, llegar a ser algo mejores. Pero eso sí, hagamos pequeños esfuerzos y persistamos en alcanzar lo inalcanzable, lo que nunca lograremos, pero algo habremos conseguido.

Sé positivamente que estoy hablando de algo muy trillado. Cuantas veces hemos oído o leído cosas parecidas o semejantes a lo dicho. No obstante, a pesar de haberlo oído o leído tanto, seamos sinceros con nosotros mismos y hagámonos la pregunta: ¿Cuántas veces de veras lo he intentado? Y, en todo caso, ¿Qué he logrado hasta ahora?

Lo anterior se limita a una o a muchas personas. Pero, por extensión, lo podemos extrapolar a grupos humanos más grandes: una pequeña o gran comunidad, un barrio, un municipio, un estado, una región y hasta un país.

No tengo la menor duda que la Revolución Bolivariana ha logrado hacer que muchos venezolanos seamos un poco mejores de lo que antes éramos; pero, aún falta mucho. Y, precisamente, donde más falta es en aquellos conglomerados donde la revolución ha hecho poco o nada, pero no por falla de ella sino de la gente misma.

Resulta curioso darse cuenta que donde la Revolución ha tenido sus mayores y mejores éxitos ha sido en aquellas comunidades donde la gente era o se convirtió en algo mejor. Pero, más curioso resulta comprobar que, entre esos grupos humanos, los éxitos han sido más asombrosos en muchas comunidades indígenas. Sí señores(as) incrédulos(as), muchas comunidades de “salvajes sin educación” nos pueden dar y de hecho nos dan lecciones de organización, lucha comunitaria, acciones colectivas y sobretodo, gran solidaridad. La cooperación de unos con otros para lograr un fin colectivo ha sido y es notable. Digno de estudio y admiración.

Cualquiera puede argumentar que para “ellos” no es difícil porque esa es y ha sido su forma de vida. Efectivamente es cierto. Quien lo diga tiene razón y razón, mucha razón, tenía José Carlos Mariátegui – El Amauta – cuando afirmó que “no hay nada menos foráneo que el socialismo en América”. En Nuestra América – Ab ya yala - originaria agregamos nosotros. Las comunidades originarias han vivido durante siglos en sistemas socialistas en los cuales impera la solidaridad, o lo que es lo mismo, la desinteresada ayuda mutua con la que se consiguen logros que, para los imbuidos en la mal llamada civilización occidental, resultan asombrosos.

Se puede afirmar con lenguaje matemático que existe una relación inversa entre egoísmo individual y solidaridad colectiva. A menor egoísmo más solidaridad. Y también una relación directa: a más solidaridad más resultados concretos en lo colectivo y, por antonomasia, en lo individual. Se puede entonces afirmar que donde reina la felicidad colectiva reina la felicidad individual y no al revés.

Los nefastos antivalores impuestos por el capitalismo, especialmente el neoliberal salvaje, tales como el egoísmo y el individualismo, han creado seres insensibles pero a la vez muy infelices. Se han vuelto tan requetestúpidos que son infelices por lo que no tienen en vez de serlo por lo que sí tienen. Así, nunca podrán llegar a obtener la felicidad que ansían porque, por mucho que tengan, siempre habrá algo que no tendrán. En cambio, que feliz es quien lo es por y con lo que tiene. Y cuando digo lo que tiene no me estoy limitando solo a corotos materiales. Hay tantos intangibles que nos proporcionan tanta felicidad y, eso, los descerebrados lamentablemente no lo entenderán jamás a menos que lleguen a ser como canta Silvio, un tilín mejores.

Volvamos a comparar lo obtenido por una u otra comunidad. Aquellas que han echado a un lado el egoísmo y el individualismo, han actuado en colectivo y se han organizado mejor han logrado más y mejores cosas. Eso no requiere análisis ni discusión. Es absolutamente obvio que un grupo como el descrito tramita sus aspiraciones (convertidas en proyectos concretos) con más facilidad ante los entes gubernamentales. Y no me digan que no saben hacer proyectos. Buscan ayuda, se asesoran, aprenden. De paso, la Revolución enseña, la gente aprende y genera resultados maravillosos. ¿Quieren un ejemplo? Me remito a la gran Misión Vivienda. Ver http://juanpedrotorres.blogspot.com/2011/06/el-mas-importante.html#comment-form

Los que no cooperan no hacen nada y por mucho que chillen tampoco lograrán nada. Jamás.

Refocílense en su desidia, en su egoísmo y su flojera. Critiquen. La Revolución no sirve ni servirá…para ustedes. De hecho, ni la Revolución ni nada servirá.


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jueves, 31 de enero de 2013

Un análisis con ojos europeos

Dedicado con especial afecto a mi amigo José Luís Forneo.

Este amigo, un Vallecano en Rumania como él mismo se denomina, escribe prolijamente en http://cuestionatelotodo.blogspot.com/ y montó un artículo muy interesante que recomiendo ampliamente, “Sobre la mafiosa oposición venezolana, la "revolución bolivariana" y la salud de Chavez”.

No esperen erróneamente. No lo voy a contradecir, no le voy a responder nada, no lo voy a criticar ni a corregir nada. Estoy totalmente de acuerdo con todo lo que dice. Me preguntarán entonces, tal vez con ojos raros, que demonios intento entonces. Algo que pocos hacen: lo voy a complementar. ¿Y por qué? Pues, porque él ve el proceso venezolano desde lejos, con ojos europeos, basado en informaciones que le llegan y, como es lógico y natural, le faltan unos pequeños detallitos.

En días pasados me encontré casualmente con una pareja de turistas argentinos, “revolucionarios” ellos y lejanos admiradores de la Revolución Bolivariana y me dijeron algunas frases que me impactaron, las cuales comparto:

“HAY QUE VENIR A VENEZUELA PARA ENTENDER LO QUE AQUÍ PASA”

Y hablando puntualmente sobre casos específicos:

“HABÍAMOS VENIDO ANTES Y AHORA OBSERVAMOS MUCHOS CAMBIOS NOTABLES”

Algún ejemplo, les demandé.

“NOS SORPRENDE QUE NO HEMOS VISTO AL PRIMER INDIGENTE EN LAS CALLES NI A UN SOLO NIÑO PEDIGÜEÑO”

No me extenderé con otros detalles. A José Luís le falta venir a Venezuela donde será más que bienvenido y verificar algunas cositas que le diré ahora.

Los paisanos de la Patria Grande tienen razón en un elevadísimo porcentaje. “Casi” no se ven indigentes, mendicantes en las calles de las ciudades y pueblos de Venezuela desde que se implementó la Misión Negra Hipólita y otros programas sociales que han tenido la función de redimir a quienes vivían en pobreza o en la calle en la peor de las miserias, los más excluidos de los excluidos. Pero, desgraciadamente, todavía quedan algunos, los más duros o los descuidados, sobre todo en aquellos Estados o Municipios donde gobierna la oposición y no entraré en más detalles. Un pequeño dato estadístico, el índice de pobreza extrema ha bajado al 4,9% (Era del 29% antes de la Revolución y va para 0% pronto), pero hay otro detalle y es que quienes aún no han salido de ese pozo tenebroso de la miseria pueden comer, tienen acceso gratuito a la salud y, tanto ellos como sus hijos lo tienen a la educación, además de muchos otros beneficios sociales.

El Gobierno Revolucionario le ha dedicado grandes esfuerzos e inversión a esta bellísima tarea y ya hay ejemplos maravillosos de personas rescatadas quienes se han reencontrado con su familia alguna vez perdida, se han reincorporado a la sociedad y hoy en día son personas útiles a sí mismos y a los demás. El mismo Sr. Presidente dio personalmente el extraordinario ejemplo de contribuir al rescate de personas de la calle y queda el testimonio gráfico que ven inserto.



Esa imagen ilustra un conmovedor artículo que invito a leer en


A otra parte. A José Luís parece que le preocupara “el desabastecimiento de comida” creado, como es natural, por las cúpulas oligárquicas que dominan aún muchos medios de producción y distribución. Tranquilo amigo, lo han intentado muchas veces, intentaron otra vez recientemente y lograron cierto éxito MEDIATICO. Sí, mediático. Ahí tienen siempre gran éxito porque ellos controlan o son controlados por las grandes empresas transnacionales de la desinformación. Lo que hay que ver si vienes a Venezuela es que, como decimos coloquialmente, el pueblo no les para bolas. Es cierto que aún causan algún nerviosismo en muchas personas pero todo no pasa de ser un pote de humo y, además, la contraloría social y el gobierno descubren de inmediato donde tienen los alimentos acaparados y los ponen de inmediato a la disposición de todos bajo una figura denominada “ventas supervisadas”; eso sí, a los precios establecidos. Ellos aprovecharon para intentar su maniobra la inevitable escasez estacional inmediatamente después de Navidad. Muchas empresas abastecedoras se van de vacaciones hasta mediados de Enero, las ventas navideñas superaron en más del 40% los estimados más optimistas y agotaron las existencias almacenadas. Según lo declaró el presidente de la Asociación Nacional del Supermercados, el poder adquisitivo de la población “causó estragos en los inventarios”. Pero eso tiene otra lectura, la gente tiene ahora más dinero para gastar y que cada quien lo interprete a su manera. Ya todo pasó, la maniobra falló una vez más, el pueblo los derrotó como siempre lo hace en todas y cada una de esas batallas cotidianas. ¿Seguirán intentándolo? Seguro que sí, las órdenes provenientes del imperio, elaboradas en Miami y amplificadas en todos los medios nacionales e internacionales son ser implacables contra Chávez. Pero Chávez ya no es Chávez, Chávez es el pueblo y cada día tiene más sentido una frase en bocas del pueblo: YO SOY CHAVEZ. Por cierto, la frase y la actitud de quienes lo dicen también impactó a los turistas argentinos, perdón, compatriotas de la PATRIA GRANDE que nos visitaban.

José Luís cierra su artículo con una frase que podría tomarse como lapidaria. “Sin embargo, el antiimperialismo es un concepto hueco si detrás no hay una teoría socialista que busque que la soberanía esté en manos de los que trabajan y producen, y que estos sean los principales protagonistas del proceso revolucionario, tanto el origen como el fin de la práctica económica y política y de su proceso de emancipador (y hasta ahora la única teoría que sigue ofreciendo el camino, el método y las formas para ello sigue siendo, aunque el "socialismo del siglo XXI" y la "revolución bolivariana" lamentablemente hayan renunciado a él, el marxismo-leninismo).

José Luís, creo yo, ve las cosas del socialismo de la manera tradicional que algunos llaman “dogmática”, aunque no me atrevo a tanto. La Revolución Bolivariana si estudia y recibe influencia de Marx, Kant, Hegel, Lenin, pero también estudia y recibe influencia de muchos otros, tales como Antonio Gramsci, Itzvan Meszaros, Enrique Dussel, etc. Pero la fuente primigenia no viene de Europa ni de ninguna otra parte; viene de nosotros mismos, viene de Simón Bolívar, Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora, lo que llamamos el “Arbol de las Tres Raíces”. También recibe influencia de las ideas de José Carlos Mariátegui, Augusto César Sandino, Fidel Castro, Ernesto “Ché” Guevara y muchos otros pensadores de nuestra Patria Grande.

Diría que es casi imposible para un europeo comprender esto porque probablemente (no es tu caso personal) nunca ha oído hablar ni remotamente sobre los personajes que nombré. Y para un “socialista europeo” debe sonar como anatema o blasfemia que también tenemos gran influencia de Jesús de Nazaret, algunos pensadores cristianos como Jacques Maritain, Teilhard de Chardin, Helder Cámara, Oscar Arnulfo Romero y muchos curas de la Teología de la Liberación.

Simón Rodríguez dijo algunas cosas muy interesantes. “Para tener una República es necesario formar primero a los republicanos”. “No debemos copiar ni calcar modelos extraños a nosotros mismos, debemos ser originales. Inventamos o erramos”.

Bolívar: “El sistema de gobierno más perfecto, es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social, y mayor suma de estabilidad política”. “…el principio fundamental de nuestro sistema, depende inmediata y exclusivamente de la igualdad establecida y practicada en Venezuela”.

Ezequiel Zamora: “Tierras y hombres libres, elecciones populares y horror a la oligarquía”.

Finalmente amigo, Hugo Chávez afirmó que ésta es una Revolución pacífica pero no desarmada. La Fuerza Armada Nacional es el pueblo en uniforme, no es para nada una casta o una élite; y la Constitución establece que la defensa nacional es responsabilidad de todos, de ahí que el pueblo organizado, o sea, “el poder popular” es periódicamente adiestrado y actúa en conjunto con los cuerpos armados regulares. Chávez no es Chávez, todos somos Chávez, Chávez es el pueblo.

¡Te esperamos!

VICTORIA Y PATRIA SOCIALISTA  -  ¡VIVIREMOS Y VENCEREMOS!

jueves, 1 de noviembre de 2012

La pobreza

Existen numerosos libros, ensayos, folletos, tesis y toda clase de escritos sobre la pobreza. Las bibliotecas del mundo están llenas. Además, el tema es objeto de toda clase de discusiones a escala planetaria en foros, congresos, seminarios y cuanto aquelarre o borrachera colectiva se les ocurra. Sigo con frases cortas. Todo eso, lo hablado y lo escrito desde tiempo inmemorial y en cualquier lugar es pura entelequia. No sirve de nada ni para nada. Nunca ha servido ni servirá hasta que….

La pregunta obvia inmediata: ¿Hasta que qué?

Tratemos de comenzar desde el principio. ¿Quiénes hablan de la pobreza en el mundo? Los pobres solo hablan cuando se quejan azuzados por sus explotadores, expoliadores, torturadores y asesinos.

Respuesta estúpida: LOS RICOS.

Me pregunto yo ahora: ¿Qué carajo saben los ricos de la pobreza?

Si se quieren divertir, tal vez, y así lo espero, los remito a mi ridículo escrito que pueden leer en http://juanpedrotorres.blogspot.com/2012/10/perrarina-parte-iii.html#comment-form

Desglosemos el asunto. Los ricos, quienes nacieron ricos, jamás pueden ni siquiera imaginar que cosa es la pobreza. Imposible. Para conocer la pobreza hay que haber nacido pobre y haberla sentido en carne, hueso y espíritu. Por otra parte, quienes no nacieron tan pobres y haciendo alguna trampa elevaron su status, esos, esos no quieren saber nada de su condición pretérita. Es algo que los avergüenza e intentan olvidar por todos los medios, lo que los incapacita para siquiera pensar en el asunto y, mucho menos, para escribir.

Si alguien me corrige lo aceptaré con humildad; mas, sin embargo, afirmo categóricamente que ningún pobre ha escrito jamás ningún libro ni nada sobre ese tema ni sobre ningún otro.

Imagino que muchos lectores en este mismo momento que van leyendo este escrito estarán pensando en enrostrarme alguna de las numerosísimas estadísticas, números, gráficos, curvas, líneas rectas o torcidas, además de sesudísimos doctos análisis redactados por especialistas, PhD, Magisters (perdonen, no sé el plural en latín y no lo voy a buscar para echármela de erudito y, si acerté fue por mera casualidad), cerebritos o cerebrotes de todo tipo. Pues, también afirmo categóricamente que nada de eso sirve para nada ni explica nada.

He perdido tiempo comparando como miden la pobreza en diversos países, incluido el mío,  además de los complicadísimos métodos propuestos por el FMI, el Banco Mundial, la sociedad de yo no sé qué y sopotocientas entidades más y también concluyo que nada de eso mide nada ni llega a ninguna conclusión plausible. ¿Por qué? Buena pregunta. Porque esa gente no tiene ni la más remota idea de lo que quiere medir y, al no tenerla, todos los parámetros, baremos, coeficientes, índices, relaciones, ecuaciones, series, matrices o el método matemático que sea, como tampoco ninguno estadístico (distribución normal o anormal, estocástica, pi, tsi, pin, pan, pun, media, promedio, varianza, covarianza o lo que inventen) no medirá nada porque parten generalmente de cosas absolutamente inexistentes y, por lo tanto, mutatis mutandi, llegarán a conclusiones inexistentes en el sentido de que no miden nada real. A esos altos burócratas o contratados solo les interesa justificar de alguna manera los a veces elevadísimos salarios o emolumentos que perciben y, a otros también, el reconocimiento de sus pares que les conferirán diplomas, medallas, premios y distinciones con las que adornarán bolsillos, cuentas bancarias, paredes y ridiculum vitae, of course. Ah, olvidaba, también las impepinables “jartazones” de comida y aguardiente.

Ninguno de los métodos de medición empleados mide nada. Tomemos un ejemplo. El nivel de pobreza basado en el ingreso. Ese es un invento de las transnacionales que “globalizan” los precios pero no los salarios de miseria que perciben los trabajadores de todo el mundo. De esa manera crean un precio único universal, bien caro por cierto, y se benefician elevadísimamente. Pregunta ridícula: ¿por qué no globalizan los salarios, pero nivelándolos por arriba y no por debajo? Nadie me lo ha dicho pero imagino la respuesta: miiiiiiiiii… La seña digital ya saben ustedes cual sería con el dedo medio en alto.

Continúo. Imaginemos dos sociedades donde el salario mínimo es exactamente igual. En una existen SERVICIOS SOCIALES: salud, educación, alimentación, vivienda, recreación, etc. gratis o subsidiados. En la otra no. Oficialmente ambos salarios mínimos son iguales; pero, ¿Cuál es en realidad más alto?

La canasta básica. Otra falacia. Otra entelequia. Otro invento. No se pueden universalizar los elementos que componen la llamada canasta básica. Cada país o región tiene la suya. Algunas tienen algún parecido. Otras, nada en absoluto. Los remito de nuevo a mi artículo arriba señalado. De manera tal, que no habiendo universalidad, linearidad, equivalencia o como diga cualquier “experto”, resulta pues imposible hacer generalizaciones. No existe posibilidad de extrapolación alguna.

Queda el tema del cómo salir de la pobreza. Los ricos no lo saben ni les interesa. Ellos no quieren, aspiran o desean erradicarla. Simplemente su misma genética lo rechaza, así que, de plano, olvidemos y no tomemos en cuenta las babosadas que digan. Ni siquiera continuaré.

Los únicos que podrían salir eventualmente de la pobreza son los mismos pobres y nadie más. Todo lo que ellos requieren es PODER para derrotarla y ya inventarán sus propios métodos, sin copiar ni calcar a nadie porque cada núcleo social tiene sus propias e intransferibles características. Ellos realmente no necesitan consejos de “expertos” porque, para empezar, los expertos no saben que proponer porque sencillamente NO conocen el problema. Los mismos pobres si lo saben y solo ellos podrían proponer SUS propias soluciones.

Que nuestras sociedades den ese poder a los pobres y ellos resolverán sus problemas. La gran pregunta estúpida que queda por hacer es: ¿están las sociedades dispuestas a darlo?

Creo que la respuesta es ¡no! Si eso es así, entonces, QUE LOS POBRES HAGAN SU REVOLUCION Y TOMEN EL PODER, NO ESPEREN NADA DE NADIE, RESUELVAN ELLOS SUS PROPIOS PROBLEMAS Y DE PASO SALVEN AL MUNDO. Ya hay exitosas experiencias “en pleno desarrollo” (frase copiada de Walter Martínez, del programa Dossier)

Todo cuanto se hable es una cortina de humo para distraer la atención.

PATRIA SOCIALISTA Y VICTORIA  -  ¡VIVIREMOS Y VENCEREMOS!

viernes, 14 de septiembre de 2012

Meditando, reflexionando, comparando.


Dedicado con especial afecto a mi amigo Antonio Marín Segovia, de Valencia, España, con quien aspiro compartir una paella típica allá en Burriana cuando España se vuelva vivible otra vez.

Recientemente he leído varios artículos contentivos de grandes verdades que me han hecho meditar, y los menciono por título y autor, “¿Bajar los salarios para salir de la crisis?” por Vicenç Navarro, “ Ciudadanos del primer mundo, bienvenidos al subdesarrollo”  por Alfredo Saieg, “Bolivia antes y después de Evo” por Angel Guerra Cabrera e “Impunidad, crimen social y robo en supermercados” por Enrique Santiago Romero publicado en Opinión (España) el 13 de agosto de 2012, los tres primeros invito a leer en los enlaces señalados más abajo y del cuarto no lo dispongo.


Cuando empecé a estudiar Economía elemental y me hablaron de la oferta, la demanda, los mercados, la producción y todos esos temas relacionados yo me hacía una pregunta que he venido repitiendo a otros a lo largo de mi vida:
Imaginemos una comunidad con 100 habitantes, consumidores potenciales de un producto alimenticio; pero también imaginemos que tan solo 20 tienen poder adquisitivo para una sola unidad al día. Elemental que el productor no puede aspirar a vender una unidad más. Entonces, ¿no le convendría a ese productor hacer algo para que más miembros de esa comunidad tengan más ingresos y de esa manera se amplíe la base de clientes para su producto? Si 20 personas más tuvieran capacidad de compra, la producción se duplicaría para poder “satisfacer las necesidades del mercado”. Duplicando la producción se reducirían los costos y la ganancia para el empresario sería entonces más del doble.
Pero también me he preguntado repetitivamente que razones tendrán los empresarios capitalistas para no entender esta lógica tan sencilla. Si ellos hicieran algo para elevar el nivel de vida de los pueblos, o sea los consumidores de sus productos, ellos indudablemente venderían más, ganarían más. ¿Por qué no lo han hecho, no lo hacen y tampoco parece que lo harán? ¿No son ellos acaso los más interesados en que haya más clientes para sus productos? El número de seres-clientes no es directamente proporcional al número de habitantes sino al de aquellos con capacidad de compra.
Creo que esa aparente contradicción entre aspiraciones y realidad (de los capitalistas) fue interpretada por un líder político que vendió dulces cuando niño porque era pobre.

Me refiero a Hugo Chávez. Hombre de pueblo de origen humilde – como suelen llamar a los desposeídos de la fortuna – a quien no le avergüenza hablar en público sobre sus orígenes, su niñez, su pobreza, sus vivencias. Creo que, al contrario, se enorgullece porque esa vida tuvo necesariamente que ser una maravillosa escuela. Se hace llamar a sí mismo “el arañero de Sabaneta”. (Sabaneta, su pequeño pueblo natal y arañero porque vendía arañas, un dulce típico de lechoza, fruta tropical conocida en otros lugares como papaya)

Ironías del destino que una solución económica no fuera impulsada por un economista, un empresario, un capitalista sino por un líder popular.

Desde que el pueblo de Venezuela llegó al poder con Hugo Chávez a la cabeza, se puso en marcha un plan social para elevar el nivel de vida de las masas depauperadas, las hizo consumidoras y la economía nacional se disparó. No he comprobado si es cierto, pero oí en algún programa que a la Gran Bretaña le tomó 150 años duplicar su Producto Interno Bruto y a Estados Unidos de América 50. Venezuela lo ha más que triplicado en menos de 10 años.

No hablaré de los enormes logros sociales y económicos que ha tenido Venezuela desde 2004 a la fecha. Excluyo los años anteriores porque fue un triste período durante el cual la derecha y todos los retrógrados nacionales apoyados por la ultra derecha internacional, con sus sistemas mediáticos a la cabeza, intentaron por mil vías acabar con esa inédita experiencia revolucionaria. Solo me referiré brevemente a muy pocos aspectos y para ello es necesario establecer una comparación entre el antes y el después.

En Venezuela se verificó una ecuación absurda durante más de cien años. Resulta absolutamente incomprensible que sumados tantos términos positivos el resultado final resultara absolutamente negativo. Riqueza + Riqueza + Riqueza + n veces Riqueza = Pobreza absoluta para la inmensa mayoría de la población.

Después de más de cien años de explotación petrolera, de los cuales redondeando cincuenta como primer exportador mundial, con enormes riquezas mineras, tierras fértiles para la agricultura y la cría, agua en cantidades ilimitadas, clima benigno con sol – sí, SOL – todo el año y una población joven, nadie se explica que el Siglo XXI nos encontró con más de 60% de pobreza, más de 30% de pobreza extrema, casi dos millones de analfabetas, deserción escolar galopante, enorme desnutrición con altas tasas de mortalidad y morbilidad infantil y una larga cadenas de etcéteras.

A estas alturas del Siglo XXI el panorama ha cambiado radicalmente aunque todavía falta mucho por hacer. Se han cometido errores, se han tenido muchas fallas, pero se está poniendo en práctica la idea fundamental del pensamiento de Simón Rodríguez: “…tenemos que ser originales, sin hacer calco ni copia de modelos extranjeros. O inventamos o erramos.” El resultado tangible es otro diametralmente opuesto a todo la anterior. Ya nadie se muere de hambre, se acabó con la desnutrición infantil, el consumo de alimentos se duplicó en kilos/persona/año, el consumo de proteínas más que se duplicó, la ingesta o  consumo calórico (Kcal/persona/día) supera ampliamente las dosis recomendadas mundialmente en casi un 30%. Es más, asómbrense, recientes estudios antropométricos concluyen que la estatura de niños entre 5 y 7 años aumentó en promedio 2 centímetros.

Pero lo anterior no es todo. Se erradicó el analfabetismo, se construyeron cientos de escuelas modernas donde se suministra a los niños desayuno, almuerzo y merienda; se les dan gratuitamente útiles y enseres escolares incluyendo computadoras, se eliminaron todos los pagos en las escuelas públicas y la deserción ha bajado a índices bajísimos. Todo el país se convirtió en un enorme salón de clases con más de doce millones de personas estudiando a diferentes niveles en las distintas opciones que se ofrecen gratuitamente para la superación y, según cifras mundiales, Venezuela ocupa el cuarto lugar en el mundo entre las naciones con mayor acceso a las universidades. No en balde se han creado muchas nuevas universidades e instituciones de educación tecnológica, además de los centros de enseñanza a nivel secundario y técnico.

En materia de salud, de algo más de cinco mil centros dispensadores de salud totalmente en la carraplana se ha pasado a casi quince mil; eso sí, ahora dotados de aparatos de última tecnología y atención permanentes de primera calidad totalmente gratuitos incluyendo la entrega de medicinas, exámenes especializados (tomografías, resonancias magnéticas, mamografías, densitometría ósea, etc.) y de laboratorio, sin contar con la asistencia oftalmológica con dotación de lentes, asistencia odontológica con dotación de prótesis y centros de rehabilitación física de los cuales antes no había NI UNO. La atención médica ya cubre aproximadamente a más de veinte millones de habitantes y vamos camino a la universalidad en breve plazo. Por primera vez se han construido hospitales especializados en distintas zonas del país y se muestra como ícono referencial al Hospital Cardiológico Infantil, con cuyas acciones se ha llevado a cero el déficit de atención a cardiopatías infantiles; de solo 140 niños/año operados anteriormente se ha llegado a la cifra de más de 1500, incluyendo niños provenientes de otros países de Sur América y Africa.

El desempleo y la precariedad laboral son prácticamente cosas del pasado, aunque todavía hay mucho que hacer. De un desempleo que rondaba el 20% hemos bajado a una cifra cercana al 7%, a la vez que la informalidad se ha reducido sustancialmente. Los índices de pobreza y pobreza extrema están ahora alrededor del 20% y 5% respectivamente. La disminución ha sido ha sido sustancial.

Quizás dejaré para otro escrito algo de lo tanto que se ha hecho en materia de industria, infraestructura y vivienda, pero las cifras abundan en Internet.

Para concluir, el aspecto económico. El resultado incontrastable es que, a pesar de la enorme crisis mundial del capitalismo con consecuencias desastrosas en EUA y Europa, la economía venezolana crece en todos los sentidos porque el país recuperó su independencia y su soberanía y no está al servicio de ninguna potencia o poder extranjero. Ya tenemos absoluta independencia política y vamos camino a la soberanía económica y tecnológica porque EL PODER está ahora en manos del pueblo y no en las de la burguesía cipaya, arrastrada, lamepatas de los imperios y las transnacionales.

La tesis impuesta por “el arañero de Sabaneta” probó que haciendo a los pobres consumidores ellos consumen, compran y la demanda tiene que ser satisfecha por los empresarios honestos cuya misión es servir y no especular. Sube la demanda, se produce e invierte más, se crean nuevas fuentes de empleo con mayor remuneración, la economía crece y el país se desarrolla.

Algo muy obvio, muy lógico, no lo vio o no quiso verlo ningún especialista. Tenía que ser “el arañero de Sabaneta” quien lo viera.

INDEPENDENCIA Y PATRIA SOCIALISTA  -  ¡VIVIREMOS Y VENCEREMOS!
http://juanpedrotorres.blogspot.com

sábado, 4 de agosto de 2012

El Gran Día


Cuando me enseñaron Historia de Venezuela siendo niño y luego adolescente, los programas de educación vigentes para esa época se limitaban a mencionarnos elencos de batallas y otros acontecimientos, fechas y nombres de algunos personajes inocultables. Muy poco dijeron los maestros, ni estaba escrito en los libros, nada sobre las causas, consecuencias y otras consideraciones. En el fondo, muy en el fondo, que incluso me atrevería a decir que de manera subliminal algunas veces, y otras de manera abierta y franca, que tales procesos educativos en su aspecto positivo era consecuencia directa de la inteligencia de la burguesía, de los llamados hombres ilustres, hombres de bien; hombres blancos, finos y ricachones.

Algunas veces me entretenía pensando en cosas obvias que no señalaban por ninguna parte y, entre ellas, recuerdo que me producía curiosidad saber de donde habían sacado recursos los patriotas para realizar todas esas proezas y campañas victoriosas o no. Cuales habían sido los orígenes de todos esos cuantiosos recursos utilizados para sostener varios frentes de guerra contra el entonces imperio más poderoso del planeta. Que esfuerzos habían hecho para crear y movilizar toda esa logística necesaria no solo en el campo estrictamente militar sino en el civil.

En primer lugar, todavía no he llegado a saber que se hizo entonces para convencer esos enormes contingentes humanos para que se incorporaran a la gran lucha que alcanzó la independencia de medio continente al cabo de catorce años de esfuerzos sobrehumanos, especialmente aquellos que se movilizaron desde el Caribe hasta el Potosí y más allá.

Mil preguntas hay todavía a las que no puedo encontrar respuestas. ¿Qué y cómo comían? ¿Quiénes producían y de qué maneras suministraban armas de todo tipo, municiones, guarniciones, avituallamiento, vestimenta, caballos, mulas, ganado para la alimentación, etc., etc.? ¿Y los recursos económicos y financieros, qué? ¿Y la atención médica a los heridos y otras víctimas? Pensemos no más en las enormes dificultades para mantenerse comunicados, lo cual ciertamente lograron a pesar de las distancias y muchísimos otros obstáculos.

No cabe duda que detrás de los ejércitos existió un enorme esfuerzo productivo y organizativo que hizo posible esos logros, además del esfuerzo de pacificación y gobernabilidad de los territorios que se iban arrebatando al imperio español. De esos héroes anónimos no sabemos nada. No está escrito. Tan solo hay pequeños fragmentos en su mayoría anecdóticos.

Los poetas han cantado loas a los vencedores, las mezquinas tradiciones localistas han creado héroes que realmente no lo fueron e incluso no existieron y, así, nos han contado hasta invenciones para hacernos creer en lo que realmente no fue. Alí Primera, el desaparecido (¿asesinado?) gran cantor del pueblo venezolano, nos enseña que a Bolívar le llevaban flores a su tumba todos los 17 de diciembre, no para homenajearlo ni rendirle honores sino para asegurarse que estaba “bien muerto”.

La rebelde y pobre colonia sin importancia que fue Venezuela soportó el mayor peso de la Guerra de Independencia suramericana. Allí la guerra duró trece años durante los cuales se libraron más de mil y tantos combates y batallas en tierra y en agua. Su población se redujo a la mitad y el territorio quedó devastado y aun así se formó Colombia, Colombia La Grande, creación de Bolívar que nació a orillas del Orinoco y un ramillete de repúblicas libres. A Venezuela le cabe la inconmensurable gloria de que la única vez que sus ejércitos salieron de sus fronteras fue a dar libertad a pueblos hermanos y no a sojuzgarlos.

¿Cómo pudo hacerlo?

Muchas de las respuestas a mis dudas y a mis interrogantes deben estar sepultadas en legajos de viejos documentos que han permanecido ocultos; sin embargo, después de muchos años, por fin, me ha llegado la clave del porque se obtuvieron esos inmarcesibles resultados. Obvio, Venezuela y Suramérica vivieron esos momentos estelares porque llegaron a ser entonces una REGION POTENCIA.

Ahora entiendo parte de las razones, - muchas de ellas deben permanecer también sepultadas en archivos ocultos – de la gran oposición y los despiadados ataques, abiertos o subvertidos, de las demás potencias de la época que se aterrorizaron; sí, se asustaron ante la veloz insurgencia de una nueva potencia que nacía a disputarles su hegemonía porque no les cabía en la mente que unos salvajes, supuestamente condenados por Dios a ser esclavos de uno o varios de ellos, se elevara a sitiales, también predestinados por Dios, para “civilizados”. Ahora se me aclara el panorama de la conformación de la Santa (más bien diabólica) Alianza, de la elevada perfidia del hoy decadente y venido a menos imperio británico (con minúsculas en señal de repudio y desprecio) y del incipiente y emergente imperio gringo (ídem) y su baboso destino manifiesto incoado en base a los antivalores más detestables.

Simón Bolívar murió frustrado y en una de sus históricas frases proféticas aseguró que “el gran día de la América del Sur no ha llegado”. Las características del tiempo histórico, que ahora vivimos a estas alturas del Siglo XXI, nos indican a las claras que si no cometemos los mismos errores históricos de entonces estamos en vías de convertirnos para siempre en REGION POTENCIA, el único camino posible para dar cumplimiento a otro deseo del Libertador, convertirnos ahora sí en el eje motriz del equilibrio del universo.

Adelante pues, trabajemos con optimismo, constancia y tesón en búsqueda de ese nuestro destino y hagamos llegar lo más pronto el gran día de Nuestra América.

PATRIA SOCIALISTA Y VICTORIA  -¡VIVIREMOS Y VENCEREMOS!